lunes, 7 de junio de 2010

El todo es mucho más que la suma de las partes

Ingredientes

Risas
Voces
Oídos
Manos
Chocolates y dulces c/n

Procedimiento

Esta receta quizá no es la más habitual. Cada cual tendrá la suya.
Yo recomiendo:
Prensar risas, voces, oídos y manos hasta que se fusionen de manera tal que queden todas formando una preparación homogénea.
Dejar que fermente el liquido.
Madurar el tiempo suficiente. Si la  bebida es criada en barriles de roble el trago resultará con un sabor complejo, se podrá apreciar su color rojo intenso y los restos de madera se volverán difíciles de diferenciar pero concentrándonos en la bebida se podrán ver y explorar diferencias claras.
Es una bebida muy sensible. Hay que cuidarla muchísimo para evitar que se pase la temperatura y el tiempo de fermentación maloláctica. una fermentación acética podría arruinar la mezcla (esto sucede cuando se abandona la preparación en el momento o el lugar contraindicado).
Es un líquido complejo. Cuando lo bebemos nos energiza, nos carga de alegría y nos pone en eje.
A veces esta mezcla se torna extraña y amarga y nos provoca una resistencia desagradable  al catarla.
Luego de el tiempo de reserva correspondiente, se puede servir y beber la cantidad que cada uno crea necesario. Es una bebida que se recrea continuamente si se la alimenta de las risas, las voces, los oídos necesarios. El producto final es versátil y sorpresivo.  

Recomendación: tomarlo con el acompañamiento de dulces varios e historias. Beberlo al menos una vez por semana.

(no es la cura a todos los males pero tiene la energía suficiente como para limpiar más de una herida y acelerar la cicatrización de forma exponencial)