lunes, 21 de junio de 2010

Segundo paso

Ingredientes

1 medida de aires nuevos
2 Piernas
1 Empujón
1 Factor motivador

Procedimiento

Procesar los aires nuevos de manera tal de que no queden dudas que somos coherentes con lo que pensamos. Una vez que están listos, tomarlos y mezclarlos con las piernas. Chequear que el estado de las piernas sea relativamente atlético porque estarán a punto de dar un salto riesgoso.
Tomar el factor motivador y amasarlo con el empujón hasta formar un trampolín de salto. Trabajar la masa hasta que tenga la consistencia suficiente como para que el resto de los productos logren saltar y esta preparación soporte su peso. No olvidemos que son el sustento de todo y si no tienen una fuerte coherencia pueden arruinar la receta.
Probablemente el empujón y el factor motivador se presten a confusión pero hay que diferenciarlos bien: el empujón es externo a nosotros mientras que el factor motivador viene de nuestro interior.
Una vez que el trampolín de salto esté firme, incorporarle los aires nuevos y las piernas a la preparación. Si los aires nuevos están bien trabajados, la unión no debería ser difícil.

Dejar descansar. Controlarla atentamente pero no tocarla demasiado. Con un buen trabajo previo esta receta debería crecer sola.

Lo que sucede durante el descanso es que el trampolín de salto -formado por el factor motivador y el empujón- funciona como leudante de las piernas. Las activa para que salten utilizando la esencia aires nuevos como elemento guía del salto. Este les muestra a las piernas para dónde saltar, cuán alto hacerlo y con qué velocidad.

Cuando la preparación no quepa en el recipiente donde se la dejó crecer, ponerla en el horno. El calor asentará todos los cambios realizados en la preparación y devolverá a las piernas a un estado de descanso así se regeneran para el próximo salto.

Esta receta es fácil pero tiene muchos puntos críticos donde puede fallar:
 Si no procesamos bien los aires nuevos, no habrá ni empujones ni factores motivadores que sustenten a la masa. Se desarmará automáticamente.
Si las piernas no están entrenadas, no tendrán fuerza para saltar. Es necesario que sean fuertes y experimentadas. Si pasaron por una situación similar en el pasado, será bien capitalizado.
El momento del descanso de la mezcla es un tiempo de fusión. El mensaje de los aires nuevos debe ser claro para que las piernas puedan estar bien dirigidas y el empujón no sea en vano.

El primer paso es complejo. Pero no hay que desmerecer al segundo. Poner las manos en la masa después de escribir la receta es tan fundamental como haber pensado el plan de acción hacia los aires nuevos.